Este blog no nace para enseñar verdades,
sino para habitar preguntas.

Escribo desde el cuerpo,
porque el cuerpo recuerda lo que la mente olvida.
Desde la emoción,
porque lo no sentido se repite.
Desde la conciencia,
porque no quiero sanar para escapar,
sino para encarnarme.

Aquí no hablo de perfección,
hablo de procesos.
De ciclos que se cierran.
De vínculos que enseñan.
De duelos que transforman.
De silencios que, por fin, dicen algo.

Creo en una espiritualidad con pies en la tierra.
En una terapia que no niega la herida,
pero tampoco se queda a vivir en ella.
En el cambio que sucede
cuando el sistema nervioso puede descansar
y el corazón deja de defenderse.

Este blog es un espacio de tránsito.
Un cuaderno de viaje.
Un lugar donde la mariposa
aún recuerda que fue oruga
y honra cada capa que dejó atrás.

Si estás aquí,
no es para que seas otra persona.
Es para que vuelvas, poco a poco,
a quien ya eres.

— Eva Soto 🦋